Las aguas de manantial, junto con las aguas minerales, son la opción más sana si se trata de hidratar nuestro cuerpo con agua embotellada. ¿Alguna vez te has preguntado qué controles pasa el agua que bebes, o qué procesos tiene que pasar para llegar hasta tu súper mercado más cercano? Despejamos tus dudas.

¿Qué es el agua de manantial?

Legalmente, las aguas de manantial son aguas de origen subterráneo que emergen espontáneamente en la superficie de la tierra, conservando todas las características naturales de su pureza, y que permiten su consumo entre las personas. Dichas características se mantienen intactas, dado su origen subterráneo y su preservación y protección natural del acuífero contra cualquier fenómeno de contaminación.

¿Cuáles son sus beneficios?

  • Es de origen natural y no necesita de mineralización artificial.
  • Cuentan con un sabor suave y característico de cada manantial, alejado del famoso sabor a “cloro” que algunas personas notan en el agua corriente o del grifo.
  • Cuentan con un aporte de minerales y componentes naturales
  • Ayuda a la protección del ecosistema. Esto puede parecer erróneo, pero lo cierto es que, para poder mantener la pureza y cualidades del agua, el medio que rodea el manantial debe ser cuidado y protegido ante cualquier tipo de vertido contaminante o de impacto negativo hacia su ecosistema.